La desgracia de “caer” en la Educación pública

Nuestro país tiene una larga y rica tradición en educación pública, gratuita y universal, que nos ha llevado a ser faro de una gran parte de la humanidad, sobre todo de los países más humildes. Nuestra educación es producto de políticas que desde hace más de 130 años nuestro pueblo viene decidiendo. Es un valor muy importante, aun con sus falencias, para el conjunto de nuestra sociedad.

 

Como reformistas siempre defendimos,defendemos y defenderemos la educación pública, gratuita y laica en todos los niveles educativos. Es por esto que es inevitable para nosotrxs indignarnos y repudiar los dichos de Mauricio Macri ayer Martes 21 de Marzo respecto a los desiguales niveles entre la educación pública y la privada. El Presidente de la Nación dijo que el problema de fondo es “la terrible inequidad entre los que pueden ir a escuela privada y aquel que tiene que caer en la escuela pública”.

 

Pareciese que el señor Presidente se olvida de cuál es su rol como máximo representante del Estado: garantizar la educación pública, gratuita y de calidad. No nos sorprende que intente desligarse de esta responsabilidad, sabiendo su desprecio por la educación pública y su anhelo de privatizarla: ese es el verdadero eje ideológico que lo guía. Tampoco es casualidad ni ingenuidad presentar estos datos, con éstas descalificaciones, justo en medio de una lucha donde los maestros a través de los gremios docentes están reclamando fuertemente por un sueldo digno. Una muestra más de una absoluta falta de respeto la educación pública y hacia el trabajo docente, el que, recordamos una vez más, tiene la obligación de mejorar en condiciones materiales como en capacitación.

 

¿Nos hemos preguntado cómo sería la vida en una Argentina sin educación pública? ¿Quiénes llegarían a obtener una formación primaria, secundaria o hasta terciaria? ¿Cómo sería esa educación? ¿Qué contenidos se darían? No hace falta mucha imaginación para responder a esto, basta con ver cómo era la educación universitaria antes de la Reforma del 18, cómo era la educación primaria antes de la Ley 1420 o cómo es el sistema educativo de muchos países del mundo donde la mayor parte de la población no accede o se endeuda de por vida. La historia y la realidad nos han demostrado y nos reafirman la importancia de la educación estatal, gratuita, laica y universal.

 

Por otro lado, sabemos que ésta inequidad de la que habla el señor presidente existe. Hay inequidad cuando las escuelas públicas reciben poco presupuesto; cuando algunos docentes apenas si superan el salario mínimo mientras el resto ni siquiera llega a ese valor; cuando no está la voluntad de llegar a acuerdos con ellxs sobre su salario; cuando no se garantiza que en la escuela pública tengamos todos los elementos necesarios para cursar; cuando las escuelas no tienen infraestructura para la cantidad de estudiantes que asisten; cuando las escuelas rurales son abandonadas; cuando no se les garantiza transporte para que lxs chicxs y lxs docentes lleguen a ella; cuando no se acompaña a lxs docentes con la formación necesaria para el cuidado de sus cuerdas vocales; pero jamás por la calidad de enseñanza de lxs docentes que entregan día a día su vida en las aulas.

 

Por último queremos recordarle al Sr. Presidente que los 5 premios Nobel del país y todxs lxs presidentes argentinxs elegidxs democráticamente antes que él, fueron producto de la escuela pública, gratuita y laica.  
Por todo esto, desde el MNR Tecnológico, reafirmamos nuestro más profundo compromiso con la educación pública, gratuita, laica y universal, instrumento nivelador y democratizante como pocos.